Modelo 3D vs. BIM: ¿Conoces la diferencia?
Informaciones técnicas

Gerente de Ingeniería
EL INGENIERO ROHR SIGNS
Existe una gran diferencia entre un modelo 3D y un modelo BIM. Esta diferencia radica no solo en el método de modelado, sino también en la información asociada a los modelos, las soluciones involucradas y el software utilizado, que varían considerablemente tanto en funcionalidades como en costo.
La función principal de un modelo 3D es la representación geométrica del proyecto. Sin embargo, si está bien diseñado, puede generar listas más precisas, cortes automatizados, facilitar la visualización del proyecto y proporcionar otra información importante para su ejecución. En muchos casos, estas funcionalidades satisfacen adecuadamente las necesidades, haciendo innecesaria la inversión en software BIM específico.
En otras palabras, es importante comprender que un modelo 3D bien elaborado puede resolver gran parte de las necesidades prácticas del proyecto de una empresa.
Por otro lado, BIM va más allá del modelado.
El verdadero potencial de BIM para proyectos reside en la parametrización de herramientas y soluciones, la agregación de información y, sobre todo, la interoperabilidad entre los distintos sistemas vinculados al proyecto. No se trata solo de dibujar, sino de estructurar la información para que pueda utilizarse en las diferentes fases y áreas de la empresa.
Dentro de esta lógica, el modelo deja de ser simplemente un diseño y se convierte en una base de datos que puede dar servicio a diversos sectores de la empresa.
En la práctica, esto significa que una lista generada en el proyecto no solo sirve como dato técnico. Esta misma lista puede utilizarse como referencia para elaborar la propuesta comercial, definir la carga de materiales del cliente, definir la fabricación de piezas especiales, determinar las prioridades de mantenimiento de los equipos, estructurar la facturación de materiales y para otros procesos involucrados.
Esto conlleva mejoras significativas en la consistencia, reduce la necesidad de rehacer el trabajo y mejora la fiabilidad de la información, minimizando los errores y agilizando los procesos.
Por lo tanto, si bien el modelado 3D cumple adecuadamente con los aspectos de diseño y visualización, BIM amplía este uso, conectando el proyecto con otras áreas y procesos de la empresa.
Por lo tanto, la adopción de BIM no debe considerarse una obligación, sino una decisión estratégica. Si el modelo 3D ya satisface las necesidades, quizás no tenga sentido avanzar de inmediato. Por otro lado, el modelo 3D puede ser el primer paso para utilizar BIM como herramienta en la búsqueda de una mejor integración entre sectores y un control más eficaz que genere mayores ganancias de eficiencia. De esta manera, BIM cobra sentido.
En resumen, el modelo 3D representa, mientras que BIM organiza, integra y conecta.

